une œuvre qui se construit pas à pas et pièce à pièce

Apoyo a los territorios en transición

Poner el patrimonio de la Fábbrica, nacido de su enfoque de comunidad de aprendizaje, al servicio de los territorios en transición, apoyándolos mediante la movilización de las capacidades y recursos de sus miembros, la Fábbrica aporta a los territorios apoyados una garantía de la calidad de los enfoques emprendidos.

Extracto de la Carta

Fomentar el despliegue por todos los medios, en particular la formación, de un enfoque de ingeniería para la gestión del cambio sistémico a nivel territorial, alimentado constantemente por nuevas experiencias.

Extracto de la Carta

Diseñando la ingeniería de la gestión del cambio sistémico de los territorios

La transición en un territorio implica un cambio:

  • sistémico porque concierne a todos los actores del territorio y a todos los campos tratados;
  • sistémica porque presupone una evolución de las ideas, métodos, políticas, relaciones entre actores, culturas institucionales, conocimientos, actitudes y habilidades.
¿Cuál es el acompañamiento de un proceso de cambio sistémico?

La transición es un proceso que lleva años. Acompañar tal cambio no tiene nada que ver con la ingeniería de proyectos, que sigue siendo el modelo dominante de las relaciones entre el Estado y los territorios. No es una adición de cambios sectoriales. No se produce con una onda de una varita mágica. Presupone tanto un profundo deseo de transformación, que sólo puede venir de la propia comunidad territorial, como la capacidad de encontrar el camino.

Voir le document Bien identifier les difficultés de la transition pour mieux se préparer à les surmonter

Acompañarlo significa ayudar a un territorio a encontrar su propio camino:

  • permitiéndole identificar los obstáculos que hay que superar: son muchos, lo que explica por qué las estrategias de transición realmente realizadas a largo plazo siguen siendo escasas;
  • desarrollando el aprendizaje para trabajar juntos y cooperar entre actores de diferentes naturalezas;
  • traduciendo, en el contexto particular de cada territorio, los principios rectores extraídos de la capitalización de la experiencia de los territorios que han allanado el camino;
  • haciendo que la gente descubra fuentes de inspiración de cerca y de lejos que le den confianza en la creatividad colectiva;
  • haciendo disponibles las herramientas de entrenamiento.
Personas de recursos y acceso a la experiencia acumulada

El entrenamiento combina el apoyo de personas con experiencia en los procesos de cambio y la provisión de un conjunto de experiencias y recursos de enseñanza. Lo uno no va sin lo otro: las personas de referencia deben poder contar con un fondo de experiencias y herramientas pedagógicas; a contrario, este fondo, por muy bien organizado que esté, necesita mediadores para aprovecharlo.

Podemos alimentarnos de los métodos desarrollados para las empresas

La mayor parte de los conocimientos existentes en el ámbito de la gestión del cambio sistémico en la actualidad procede del mundo empresarial: sometidos a una feroz competencia internacional, enfrentados a un rápido cambio tecnológico y a la necesidad de responder a las nuevas aspiraciones de los empleados, muchos se han visto inducidos a participar en esos cambios.
El corpus doctrinal y metodológico resultante es un recurso, pero no puede transponerse sin precaución a los poderes públicos y a los territorios: un territorio no es una organización estructurada con una gestión única, es un actor colectivo en ciernes, compuesto por un número muy elevado de actores.

Combinar las habilidades de los aliados y crear nuevas

Para construir una oferta de apoyo que satisfaga las necesidades de los territorios, la Fábrica se basa en un primer paso en la combinación de las habilidades de los diferentes aliados, aprovechando su diversidad. Ninguno de ellos puede afirmar que puede apoyar por sí solo el proceso de cambio sistémico en los territorios, pero la sinergia de sus habilidades constituye la "versión 1.0" de apoyo.

Los diferentes tipos de competencias movilizadas
  • para ayudar a un territorio a identificar y movilizar sus recursos internos y a establecer un diagnóstico de sus puntos fuertes y débiles con respecto a la gestión del cambio ;
  • para conocer los diversos métodos utilizados para la gestión del cambio en las empresas y poder extraer de ellos enseñanzas al servicio del cambio en los territorios;
  • para saber cómo crear y liderar la cooperación entre actores de diversa índole; para avanzar en la madurez cooperativa de los territorios;
  • conocer los procesos de transformación territorial que se están llevando a cabo en el mundo con sus fortalezas y debilidades y los principios rectores que se pueden extraer de ellos;
  • para salir del confinamiento de conceptos e instituciones heredados de la historia y renovar el marco de pensamiento que guía la acción;
  • ofrecer métodos e instrumentos útiles para el proceso de cambio, en particular: la construcción de comunidades de aprendizaje; la capitalización de la experiencia; la gestión de una amplia base documental al servicio de la transición; la gestión de la complejidad ;
  • diseñando una pedagogía adaptada a los diferentes tipos de actores e implementando herramientas de formación;
  • el dominio de conocimientos especializados en uno de los muchos campos de acción relacionados con la transición, por ejemplo, la movilidad suave, los sistemas agroalimentarios locales, la economía de la funcionalidad y la cooperación, la energía renovable, la educación, etc. ;
  • abierto a nuevos métodos de gobierno y a la renovación de la democracia, con el fin de implicar mejor a los ciudadanos y a los actores en la toma de decisiones.

La Fábrica se está construyendo paso a paso y pieza por pieza. Es multiplicando las experiencias y capitalizando las lecciones aprendidas que la Fábrica adquirirá gradualmente una ingeniería de cambio sistémico compartida por todos.

Ofreciendo apoyo a medida a los territorios

La Fabrique no ofrece un acompañamiento estándar, no reduce la realización de la transición a un procedimiento uniforme. Tiene una visión clara de las etapas y dificultades de los procesos de cambio sistémico, pero quiere responder a las expectativas, explícitas o implícitas, de los territorios que quieren ir más allá en una estrategia de transición, partiendo de donde están y ofreciéndoles modalidades de apoyo a medida.

Cada territorio que desee embarcarse en esa estrategia tiene sus propias experiencias, sus propios recursos internos, sus propias intuiciones y sus propias necesidades prioritarias. No hay, por un lado, territorios "a los que hay que apoyar" y, por otro, "especialistas en apoyo". Ambos son aliados. La formación de grupos de territorios que se encuentran en la misma etapa de su estrategia de transición como comunidad de aprendizaje o la asociación de territorios que ya están en condiciones de transmitir su experiencia son dos modalidades de apoyo en toda regla.

Sólo la experiencia permitirá trazar un panorama de las situaciones iniciales, las necesidades y la forma de responder a ellas. No obstante, se puede hacer un primer esbozo distinguiendo seis escenarios, desde el más simple hasta el más elaborado:

Ser un aliado

La Carta de la Fábrica propone una nueva definición de los territorios, destaca su papel central en la transición, subraya la necesidad de rupturas conceptuales e institucionales. Todo esto no es evidente.

Invitar a un territorio a convertirse en aliado no se limita a la firma de la Carta. Es necesario que surja un grupo de actores a nivel del territorio que se adhiera efectivamente a estas ideas, y para ello, uno de ellos debe poder invitar a los demás a un debate en torno a las tesis de la Carta.

Un cierto número de aliados debe ser capaz de actuar como portadores de estas ideas, aprovechando los relatos de los territorios ya comprometidos en la transición, ilustrando los obstáculos previsibles y dando ejemplos de las políticas sectoriales que forman parte de la transición mediante el uso de los recursos documentales de la Fábrica. Este escenario musical de la Carta será objeto de un apoyo pedagógico a disposición de todos los aliados para ayudarles a crear en los nuevos territorios la voluntad de entrar en una alianza y de comprometerse en un proceso de transición.

Una vez que estas tesis hayan sido discutidas, se podrá hablar de una firma informada de la Carta. Cuanto mayor sea el número de actores en un territorio para firmarlo, mayores serán las posibilidades de éxito de un enfoque colectivo.

Establecer juntos un inventario del territorio y sus potencialidades

Uno nunca sustituye las aspiraciones y capacidades de los actores. Les ayudamos a descubrirlos y desarrollarlos. Sin embargo, las potencialidades provienen de registros tan diferentes que un solo territorio no siempre es capaz de identificarlas y captar su importancia. La Fábrica puede ayudar en esto, recorriendo el campo de los factores cuyo desarrollo será decisivo en una estrategia de transición, una especie de "lista de control" que se deriva de las tesis de la Carta y de los principios rectores extraídos de la experiencia de los territorios piloto. Como una indicación:

  • ¿qué sabemos sobre el metabolismo del territorio? flujos de todo tipo que entran y salen, flujos que circulan dentro del territorio?
  • cuál es la extensión del capital intangible de los territorios: ¿existe una tradición de resolución colectiva de problemas que involucre a los diferentes actores?
  • cómo se define espontáneamente el territorio: ¿se considera como una comunidad humana, se trata de relaciones o sigue predominando el enfoque institucional (el territorio reducido a una serie de colectividades territoriales)?
  • ¿existen instituciones a nivel del territorio capaces de construir una comprensión del metabolismo del territorio, de condensar la experiencia colectiva, de asegurar la continuidad del proceso de transición?
  • ¿Cuál es la capacidad actual de los actores locales para hacer del territorio un "actor colectivo de su destino"? Podemos distinguir las tres etapas de "entrar en la inteligibilidad" (combinando la comprensión parcial que cada actor tiene de la realidad para construir una representación más completa), de "entrar en el diálogo" en torno a la transición, de "entrar en el proyecto"?
  • ¿Siente el territorio que tiene autonomía creativa o que es simplemente el juguete de fuerzas fuera de su control?
  • ¿existe una tradición de implicar a los ciudadanos en el desarrollo de las políticas públicas? ¿una tradición de combinar el dinero público y las iniciativas ciudadanas? espacios de reflexión colectiva abiertos a toda la población?
  • ¿Las relaciones entre las comunidades a diferentes niveles son cooperativas o simplemente un reparto de roles?
  • en el seno de las colectividades territoriales, ¿existe una distinción estricta entre cargos y servicios electos o una tradición de co-construcción de políticas públicas?
  • ¿Se fomenta o se desalienta la cooperación horizontal entre los servicios? ¿Existen ejemplos de políticas públicas locales integrales que asocien diferentes servicios en torno a un objetivo común?
  • ¿está la sociedad en su conjunto consciente de las cuestiones en juego en la transición y cómo se manifiesta esta conciencia en la acción?
  • ¿existen ya, incluso de forma puramente sectorial, políticas locales en la dirección de la transición?
  • ¿cuál es la visión dominante del poder que prevalece en el seno de la comunidad y de las instituciones: el poder estatutario (el poder es propiedad de algunos) o el poder creativo (el poder se deriva de las iniciativas que uno toma)?
  • ¿hay un consenso entre las fuerzas vivas y entre los partidos políticos sobre la necesidad de la transición o está asociada a un partido en particular?
  • -* ¿Los diferentes actores del territorio ya están involucrados en redes colectivas de reflexión e intercambio de experiencias? En términos más generales, cuando se enfrentan a nuevos desafíos, ¿suelen buscar las diversas experiencias ya existentes en este campo?
  • ¿hay reflexiones locales sobre el marco de pensamiento heredado de la historia (ya sea el gobierno, la economía, el derecho, la educación, etc.)?
  • ¿Participan los actores, en particular los públicos, en sesiones de formación sobre cuestiones de transición y evolución de la gobernanza o sólo en sesiones estrictamente relacionadas con el ejercicio de la profesión?
  • ¿existen capacidades universitarias a nivel local y están orientadas al contexto concreto del territorio, con investigación aplicada relacionada con los desafíos del territorio?
  • ¿existe una asociación entre los actores políticos y económicos locales y las instituciones educativas para la formación de los jóvenes, en particular en el ámbito del territorio sostenible?
  • ¿Hay formas de involucrar a los jubilados en el conocimiento y la gestión del territorio?
Acompañando los primeros pasos: estrella y guijarros blancos

Una estrategia de cambio siempre implica una sucesión de pasos: tomar conciencia de la necesidad de cambio; construir una visión común de la dirección a seguir (la estrella que nos guiará); encontrar aliados para el cambio en diferentes entornos, incluso dentro de los servicios públicos locales; dar los primeros pasos concretos en la dirección (las piedras blancas).

El proceso de cambio es como una caminata en las montañas, menos sobre la planificación, donde todo está definido de antemano, que sobre la estrategia: llegar a una visión clara de dónde queremos ir y encontrar los medios para hacerlo "paso a paso" como dice la Carta de la Fabrique. Sólo los primeros pasos concretos exitosos darán a la comunidad confianza en sí misma y en su capacidad para empezar.

Sin embargo, no se trata de "actuar por actuar". Cada uno de estos primeros pasos será muy modesto en cuanto a las transformaciones a realizar, y sólo valdrá la pena por su efecto dominó, por el deseo de ir más allá...

Una tercera forma de apoyo consiste en sensibilizar a la colectividad, esbozar una estrategia a largo plazo en la que participen los ciudadanos y los distintos tipos de agentes de un territorio, elegir algunas acciones significativas para empezar, acercarse a otros territorios comprometidos en el mismo proceso y formar así una comunidad de aprendizaje, descubrir nuevas perspectivas y múltiples campos de acción a través del sitio de recursos documentales o de viajes de aprendizaje, prever un proceso de formación colectiva de los distintos agentes: ésta es una tercera forma de apoyo.

De las políticas sectoriales a una estrategia global

Son pocos los territorios que aún no han aplicado una política en una u otra área que "se mueva en dirección a la transición": esta es la tendencia del momento. Pero a menudo se trata de unas pocas acciones basadas en una realidad que ha permanecido inalterada.

Los procedimientos estatales, centrados en la ejecución de proyectos, suelen fomentar estos enfoques sectoriales, creando "efectos de ganancia" para los territorios y proporcionándoles financiación para ser aprovechados. Las áreas afectadas son innumerables: movilidad, vivienda, barrios de energía positiva, educación, alimentación, gestión de residuos, energía renovable, agua y biodiversidad, presupuestos participativos, moneda local, democracia participativa episódica, etc.

Debemos partir de estas políticas sectoriales para ir más lejos. Esto puede hacerse, por un lado, profundizando y ampliando la política en cuestión y, por otro lado, preguntando cómo el aprendizaje adquirido a través de esta primera política puede ahorrar tiempo para desarrollar otras.

El diseño e implementación de contratos de desarrollo verde

En Francia, en 2020, el Estado parece tomar conciencia poco a poco de los límites de su propio enfoque sectorial y quiere promover "contratos de desarrollo ecológico". Por su parte, el plan de recuperación adoptado por la Unión Europea en julio de 2020 otorga un lugar privilegiado a la lucha contra el cambio climático y la transición ecológica. Este desarrollo se hace eco de lo que las elecciones municipales revelaron de las aspiraciones de tomar en serio la evolución de nuestras sociedades y territorios hacia un modelo verdaderamente sostenible.

Son oportunidades históricas que los territorios deben poder aprovechar. La Fabrique puede desempeñar un papel pionero: en la concepción de lo que pueden ser esos contratos de desarrollo ecológico y en el modo de relación entre el Estado y las autoridades locales que puede derivarse de ellos; en el acompañamiento de su elaboración en territorios piloto.

El objetivo es alentar en cada región a un grupo de territorios que deseen participar en la elaboración y aplicación de esos contratos. Cada grupo regional forma una comunidad de aprendizaje acompañada por la Fabrique. La Fabrique debe entonces ser reconocida como tal, tanto por el Estado como por las Regiones y los territorios voluntarios, como un espacio privilegiado para la invención colectiva de estos contratos, con capacidad para desafiar al propio Estado y excluyendo convertirse en una simple correa de transmisión para los procedimientos centralizados.

El enfoque de apoyo puede diseñarse para un período de tres años, combinando: apoyo personalizado para cada territorio; facilitación colectiva de la reflexión de grupos de territorios sobre los sistemas conceptuales e institucionales en los que se encierran; propuestas colectivas al Estado y a la Unión Europea, basadas en las reflexiones de los aliados en materia de economía y gobernanza; aplicación de un enfoque multiactor y multisectorial que permita que cada territorio tenga una visión sistémica de su funcionamiento y evolución.

El apoyo incluirá la elaboración de un programa de capacitación para diferentes tipos de agentes, diseñado con cada grupo regional de territorios.

La creación y animación de un grupo piloto de territorios a nivel nacional

En Francia y en Europa, varios territorios de diverso tamaño se encuentran en un proceso de transición. Ya participan en general en redes europeas y mundiales y tienen una tradición de intercambio de experiencias, al menos sobre una base sectorial.

El objetivo es, en el espíritu de la Fabrique, proponerles crear un grupo piloto con cuatro vocaciones: construir una visión común de todas las transformaciones que deben llevarse a cabo para hacer frente a los desafíos; provocar cambios conceptuales e institucionales a nivel francés y europeo; constituir una comunidad de aprendizaje y capitalizar su experiencia para enriquecer los principios rectores nacidos de la labor de las cuatro comunidades que dieron origen a la Fabrique; producir materiales educativos para todos los territorios.

Este proceso podría contratarse durante un período de cinco años con la participación de cada territorio piloto y con el apoyo del Estado y de la Unión Europea para la producción de todo lo que beneficie a todos los territorios.