une œuvre qui se construit pas à pas et pièce à pièce

De la economía a la oeconomía

Hasta 1750 no se hablaba de economía sino de oeconomía, recordando así su profundo significado: las reglas de gestión (nomoï) de la casa común (oïkos), es decir, el arte de asegurar el bienestar de la casa, y por extensión de la comunidad, la nación y toda la humanidad, respetando los límites del medio ambiente.

Esta oeconomía se perdió de vista durante la revolución industrial, cuando las sociedades occidentales pensaron que podían movilizar los recursos supuestamente ilimitados del planeta a su servicio. Hoy en día, debemos emprender el gran "retorno a la oeconomía" de la economía a la oeconomía porque los desafíos a los que se enfrenta la humanidad, ante la finitud y la fragilidad de la biosfera, son similares a los que afrontaba antes de la revolución industrial.

Asegurar el bienestar de todos respetando los límites de la biosfera nos lleva a revisar los fundamentos de nuestro modelo económico. Normas comunes de gestión interna: la oeconomía es una rama de la gobernanza a la que se aplican los principios generales de la misma.

Por ejemplo: en lugar de un mercado globalizado indiferenciado, hay que pensar en la articulación entre los niveles de producción, intercambio y consumo desde el nivel local hasta el mundial; crear las condiciones de legitimidad para los distintos tipos de interesados; establecer regímenes de gobernanza adaptados a la naturaleza de los distintos bienes y servicios; imponer normas de interoperabilidad entre los componentes de los productos industriales a fin de combinar la producción mundial de componentes con el montaje y la reparación que se realizan a nivel local.

Ver documento Petit traité d'oeconomie