une œuvre qui se construit pas à pas et pièce à pièce

Movilización de los ahorros locales

Esta es la otra cara de un sistema económico que ya no se basa en un vasto mercado globalizado y unificado, sino en la articulación entre diferentes niveles de producción e intercambio, constituyendo el territorio el primer nivel.

En el sistema financiero actual, la relación de confianza que es la base de la relación entre un prestamista y un prestatario se ha ido sustituyendo gradualmente por transacciones instantáneas: ya no es la confianza lo que cuenta, sino la posibilidad de retirada instantánea. Esta lógica ha sido llevada al límite con las hipotecas subprime, "productos estructurados", como lo expresan los bancos en la bonita y desconcertante expresión, es decir, cestas de deuda cuya naturaleza el prestamista termina por desconocer. La "financiarización del mundo" ya no es, en estas condiciones, el acto normal de confianza en el futuro y en los propios socios, que es la base del crédito, sino que se ha convertido en el símbolo de una búsqueda abstracta del beneficio por el beneficio.

La escala territorial puede ser la base para la reconstrucción del contrato social del sistema financiero. El éxito creciente de la financiación participativa o del ahorro solidario, la multiplicación de los fondos de inversión "responsables" es el signo de esta aspiración colectiva.

Es necesario garantizar que, en el marco de las estrategias de transición global, los territorios puedan establecer nuevos circuitos de movilización y ahorro.